Amar demasiado

 

Se han fundido las noches en los sueños

se han confundido con el aire.

Y tú y yo nos quedamos

como ese hueco capaz de llenarse solo

de horas pletóricas

de botellas y vasos manoseados

en los que se vislumbran nuestras huellas.

Todo lo que fue y ya no será

nos envolvió en el juego del recuerdo

del olor a tabaco, a sudor dulce entre las

piernas…

y el sabor de la vida siempre entre los labios.

El corazón a medio cerrar

para que no muera del todo el amor que sentimos.

Nosotros que nos amábamos demasiado

mientras caminábamos paralelos

al mundo corrupto, casi perdido,

a la vida que sin piedad arrastraba a tantos corazones solitarios.

Nosotros con el corazón lleno de sangre y de latidos

no quisimos renunciar al lujo

de querer lo que teníamos,

de tener lo que amábamos.

Nos negamos a dejar la obra a medio acabar,

y lo conseguimos.

Creamos la noche eterna.

Noche que aún nos duele

de gozo.

Esa larga noche que nos convirtió en corazones eternos,

que caminan junto a los arcenes

por donde que la vida se escapa. Esa vida, tan poca vida.

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Nos vemos pasado el verano, si no se revela el corazón contra el calor y me arrastra con él. Besos y felicidad. Procurad amar demasiado.

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Como te recuerdo

Así es como yo te recuerdo cuando el autobús pasa de largo
y escucho que ha subido el gasoil.
En aquél rasgueo de guitarra
y el pelo Bob Dylan
bajo la luz de las farolas
de la plaza Doña Elvira.
Es como te recuerdo
yendo a Triana.
Los vaqueros caídos
y en mi mente esbozos del río palpitando
cada vez más lejano.
El Odiel iniciaba su agonía.
-Llegamos a Chapina-
Su rumor en mis oídos
-a veces a nuestro lado-
andaba entre las sombras de eucaliptos
y arena roja.
Porque yo caminaba como ahora camino,
estirando el hilo, estirando
un hilo que no acaba de romperse.
Este instante en el que te recuerdo
aún sigue atado.
Y de ti, voy por la calle Sierpes,
a los pasos se une Isabel,
un autobús que pasa, las viejas siglas ORT.
Y el Sacatapón, la plazoleta, así hasta llegar a Ámsterdam
con William Burroughs, y el primer single de Slade
hasta topar con la mirada del camarero
que me sirve el café
hablando del atropello del perro en la misma Alameda Sundheim.
Y de como la joven se puso perdida de sangre
mientras lo abrazaba y gritaba al coche
que se había llevado media mandíbula de su cachorro.
Compruebo que no hay nadie en la otra silla.
Jou no está a mi lado, ha cambiado de ciudad.
Allí también está mi hija
en el columpio de la higuera
tratando de llegar a lo más alto.
Allí se balancea su pregunta:
¿Qué es vivir mamá? ¿Es esto?
Sí, hija, esto es, intentar llegar muy lejos
Al menos con las puntas de los pies.
De nuevo hacia atrás, respirar, tomar impulso
y volver a intentarlo.
Así es como yo te recuerdo a través de las cosas
Así encuentro lo que fui
y se reafirma la que soy.

 

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roncondeltibet.com

 

 

Estamos locos

 

Vamos a perder, lo sabemos,
aunque estemos celebrando la vida al margen.

Tú y yo
sabiendo que no quedan noches
y los números palidecen en el calendario.

Los besos ya no juegan,
se lastiman al contacto con las grietas del pasado.

Yo
… en esta invención de futuro que nos alarga la vida,th104DENP2
o la agonía.

Tanto hueso perdiendo carne y fortaleza.
Tanta mente agigantándose en el abismo de los afectos.
Atravesando el espacio musical por donde las venas tiemblan:
Walk on the Wild Side
Sin pentagrama, sobre nuestros corazones envueltos en la sábana del tiempo…
Walk on the Wild Side
En el aire, en las paredes, en el poster de Lou Reed, en el cuarto desordenado.
Juntos, sin otra primavera que la música, sin otro porvenir que los sueños.
Las notas impregnando tu boca.
Mi boca impregnada de la tuya.
Cuánto sabor a melodía, a provocación, a desafío.
No importaba nada.
La esperanza era posible sobre tu cuerpo,
donde el sexo no encontraba nombres.
-Allí temblaba y dormía cuando entraba la luz por la ventana-
Éramos pasto del amor,
demasiado amor
que, ahora,
no sabemos explicar.

Quizás

 

Necesitaba seguir jugando.
Ensartar los días como perlas a un cordón infinito.
Aplazar, aplazar el dolor hasta creer que no existe.
Y dices tú que no vamos a seguir,
que la última vez ocurrió hace tiempo,th8283J21Y
… he perdido la memoria.
Cómo contarle que la vida se puede reparar
que todo es un juego.
Y qué responder cuando dice que qué hay en la muerte que se pueda rescatar.
Recuerdo aquello.
Recuerdo que casi te arrastro
y lo lamentamos juntos
para iniciar un nuevo círculo.
Y sin embargo… tu resistencia.
Mi fantasía demolida
como el monstruo de los sueños.
El banco girando.
El verde de los jardines convertido en un laberinto…
-Deja de decirlo, deja de hablar Janis… Maybe, maybe, maybeeeee-

Cuántas veces he soñado desde entonces
encontrar la salida.

 

 

 

Far away from me

La noche se acaba,
muere en mis venas
y me hace morir.
Cerrar los ojos
a lo que va quedando muy lejos de mí
Qué labios besaran tus labios.
En qué rincón se acumulará la música
y la voz arrastrada de Armstrong por aquel escenario
donde la noche palpitaba para mi corazón.
No nos ha dado tiempo
a cruzar la frontera
a rozar la línea hacia el infinito.20090326143013-7186616-b00d0f3aa6
Y ahora que la noche termina.
Todo, todo queda
muy lejos de mí
Cierro los ojos y aprieto mis manos,
tampoco hubieran servido las promesas.
Lo único es lo irrepetible
y lo nuestro fue único.
Camino bajo las luces amarillentas,
los zapatos de tacón colgando entre mis dedos
se balancean
al compás de los coletazos de luz
en un blues que se resiste,
se dejan llevar
por esta sirena que busca el mar.
Y tú tan lejos de mí… y más, y más…
y yo sin mirar atrás
voy llegando al malecón.
No se oye más que un susurro
que dice que estuviste aquí
o es el viento
o es que está amaneciendo.

 

Imagen. Miguel Ángel Vázquez.

 

Nunca dije, te quiero.

Nunca te he dicho: te quiero…

Podría reemplazar el amor,
pero cómo prescindir de tu forma de andar
de tu pelo al viento,
del intercambio de sudoresimages
de nuestra piel envuelta
en las notas de un saxo
con sueños de Lester Young.
Quedarían sobre la cama
demasiadas cosas,
la dejaría deshecha
y que muriera como yo
sin tu respiración
sin tu ruido.
Déjame ser amante
de la risa y de las lágrimas.
De este ir y venir sin razones
de tu corazón al mío,
deja que ande por ese puente
sobre aguas revueltas
desde donde la nada nos mira.
No olvides que lo obvio
no es siempre lo que ocurre.

Algo en el presente

Le dije, ven, no te hagas el duro.

Su gesto fue darme la espalda.

No sé por qué me enamoré de aquel arranque,

tal vez me pareció que era un artista.

Su brusquedad, su vaso siempre dispuesto,

aquellos músicos de vidas decadentes y solitarias.

No dejes que el amor te la juegue, decías

Estás jodida,

te podrás gorda si te enamoras de un loco.

Y tú te arrepentirás si dejas que me vaya, dije yo.

Me enamoré de un golpe,

de una caída sobre mi corazón presente.

Apostemos, a ver quién pierde más esta noche, decías.

-hasta entonces tú solo apostabas a los caballos-

Soy destructor, escribo.

 Es lo que me pasa cada día y cada noche.

Perderás el tren si te enamoras,

-haz la maleta-

te volverás fea…

Cállate, cabrón,

yo no llevo equipaje.

A mí no me engañas,

eres un sentimental.

Vale, entonces bebamos.

En este infierno hay música.

Ya te iras cuando me conozcas,

mientras tanto podemos abrazarnos.

Vamos a desgastar el amor

por los suburbios

hasta dejarlo en los huesos.

Mañana seguirá siendo un día horrible.

Eso está bien, Charles, eso está bien.

 

 

Tenía que pasar

Tenía que pasar
que el vestido sedoso dejara al frío de la noche extenderse por su cuerpo.
Su piel era tersa y segura.
El pelo al aire del verano lo traía todo envuelto en olor de mar. Incluso la risa.
Tenía que pasar
que sus piernas bailaran al ritmo medio alegre del jazz cubano de Bebo.

Regodeándose el tiempo
-en el juego de miradas,
dedos que se rozan-
estirándose hacia la posibilidadthXUO55XW5
de ser amante.

Tenía que pasar
que el aire cruzara entre ellos
iluminado por farolas
historias imaginarias
letras de canciones.
Lo poco que tenían que perder
los esparcieron como polen
por la noche junto a la orilla
a cien pasos del tumulto del chiringuito
donde mejor se oye la música.
-Cuando irrumpe Sacramento Jazz
no están solos
pero se escapan como el humo
sin notar el peso de sus cuerpos-
Tenía que pasar
que tirando de la música
arrastraran aquel vaivén de risas a la oscuridad
para mezclarla con los besos
allí donde terminaban las huellas
allí donde el único camino
era el filo de la luna partiendo el agua.

Que me has amado

Decías que habías llorado
por una tontería,
que hubieras preferido dejarlo correr
como las aguas del Mystic river.
La niebla era inevitable,
decías que cuando cruzabas el puenteID-846-Backstreet-Paris-Oil-on-Canvas-48x55cm-retake-no-2--600x503
oías latir your heart full,
que las piedras se habían vuelto cantos rodados.
Y, sin embargo, no pudiste parar:
“I cried for you looking at the river,
mientras mi corazón latía lleno de ti,
de tu voz plena gritando, hey Bobby,
puedes irte, debes irte, Bobby, Bobby, aléjate de mí …”
Decías que lo recordabas todo
y que nunca me habías visto llorar,
que te gritaba sin parar de caminar; no mires atrás Bobby,
my Bobby, no mires atrás.
Y ahora me pregunto por qué nos hemos encontrado
en el mismo bar de siempre
si el viejo McShann ha muerto
y no suena en el piano Tain’t nobody’s Bizness if I do.
Calla, brindemos por la vida que queda,
porque nadie conoce nuestros asuntos
y además… porque siempre te he amado.

Y qué dulzor de nuevo en mis labios,
qué templanza acumulada en los años…
y en nuestros corazones.

 

Imagen: Greg Jarmaine.

 

 

Soundtrack

No puedo recordar lo que fue.
Pero toda mi vida está a la vista,
dispersa sobre las horas, los días, los años
sobre los libros leídos, los barrios bajos
los bares que cerré, las escapadas…, en los saxos de Coleman y Ben Webster.
El amor lo he cambiado de sitio demasiadas veces,
he perdido su rastro.
Y las joyas las empeñé para olvidar las estupideces.thDO69T04D
Yo no tengo nada por lo que llorar.
He ido dejando mis pertenencias aquí y allá.
En cada casa una porción de memoria
hasta quedarme solo con el nombre.
Me gusta sentir el vértigo de los besos de la última noche,
el tacto de su mano desconocida.
Me enternece que su vida no se base en manuales.
Eso es tenerlo todo o nada en absoluto.
Así el miedo es un mito
Su cuerpo una invención.
El sexo se queda en un sueño.
El despertar, nuevo cada día.

De alguna manera hay que salvarse
y es mejor hacerlo sin dañar nadie, aunque te dañes tú.

Escucho esa banda sonora…

“You’d Be So Nice to Come Home To”